lunes, 22 de agosto de 2011

Tormenta de Santa Rosa

En el Hemisferio Austral, a partir de mediados de agosto, es común oír hablar de la tormenta de Santa Rosa. Popularmente, se afirma que se produce unos días antes o unos días después del 30 de agosto y está asociada al santoral de Santa Rosa de Lima, "Patrona de las Américas".Se afirma que es una de las peores tormentas  del año.
Una tormenta es la descarga brusca de electricidad atmosférica que se manifiesta por un resplandor breve (el relámpago) y por un ruido seco o un estruendo sordo (el trueno), asociada a nubes cumulunimbus y suelen llegar con lluvia en forma de chaparrón o, en latitudes más bajas, de nieve o granizo, y también de vientos fuertes.
 En invierno no ocurren estas tormentas convectivas, porque para su desarrollo, se necesitan condicionesde temperaturas más altas,  más propias  de primavera y de verano. Y, al acercarse el equinoccio de primavera del Hemisferio Sur (22 o 23 de septiembre), el acercamiento paulatino (por el ángulo de inclinación del eje del planeta) de este sector de la Tierra al Sol aumenta la disponibilidad de energía en el hemisferio sur y produce  cambios en la circulación atmosférica regional, desde fines de agosto.
 Con presencia de aire cálido y húmedo del norte, sumado a más radiación solar podría aparecer el fenómeno de tormenta saliendo del invierno, en cercanías del 30 de agosto, día de Santa Rosa de Lima.
Dicha perturbaciones se producen ya a que el Polo Sur sigue aún muy frío mientras que el continente austral comienza el lento proceso de calentamiento.
Popularmente , se espera que la tormenta de Santa Rosa sea más fuerte que cualquier otra, pero normalmente no es así..

La “Tormenta de Santa Rosa” se observa en algunas provincias argentinas. En provincias como Salta, Mendoza, San Juan muy rara vez aparece este fenómeno. En Uruguay se produce con frecuencia parecida a Buenos Aires. Y se observan situaciones  parecidas se observan en Sudáfrica y en Australia.
Lo que está en tela de juicio es la correspondencia temporal entre la tormenta y la festividad religiosa. De hecho, un análisis estadístico realizado para la Ciudad de Buenos Aires entre los años 1870 y 2004 reveló que sólo en el 12 por ciento de los casos se pudieron verificar tormentas entre los cinco días antes y los cinco días después del 30 de agosto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario